
Vacaciones y contingencias laborales
3 julio, 2024
Nueva deducción IRPF: inversiones procedentes del extranjero, “Ley Mbappé”.
10 julio, 2024La responsabilidad en los operadores espaciales de los residuos espaciales

“La responsabilidad en los operadores espaciales de los residuos espaciales” es el título del artículo de Carlos Albareda, Abogado especialista en Derecho Espacial y Tecnología del Bufete Mas y Calvet, publicado por la Editorial Jurídica SEPIN, donde plasma la gran preocupación existente en la gestión de los residuos espaciales a consecuencia de la acumulación de desechos.
1. Introducción
La gestión de los residuos espaciales se ha convertido en una preocupación creciente en la era espacial actual. A medida que la exploración espacial y las actividades satelitales han aumentado significativamente en las últimas décadas, también lo ha hecho la acumulación de desechos en el espacio. Estos residuos, que incluyen fragmentos de satélites, cohetes y otros objetos abandonados en órbita terrestre, representan un riesgo significativo tanto para la navegación espacial como para la sostenibilidad a largo plazo de nuestras actividades espaciales.
La gestión adecuada de los residuos espaciales se ha convertido en una prioridad para la comunidad internacional y las agencias espaciales en todo el mundo. A medida que la cantidad de desechos continúa aumentando, es fundamental desarrollar estrategias efectivas para su mitigación, prevención y remoción. Se debe tener en cuenta que los satélites operativos en órbita son en muchas ocasiones la base de nuestra vida moderna. Su empleo es diverso y prácticamente diario para gran parte de la población, disciplinas diversas como la observación de la tierra, la meteorología, la investigación del clima, las telecomunicaciones, la navegación y la exploración humana del espacio. Ofrecen una perspectiva única, un recurso para recopilar datos científicos, oportunidades comerciales y diversas aplicaciones y servicios esenciales, que dan lugar a posibilidades inigualables de investigación y explotación.
Esta introducción proporcionará una visión general de los desafíos asociados con la gestión de los residuos espaciales, incluyendo la creciente congestión en órbita terrestre, el riesgo de colisiones y los impactos potenciales en la infraestructura espacial y las comunicaciones satelitales. Además, se explorarán las iniciativas internacionales y los enfoques tecnológicos que se están llevando a cabo para abordar esta problemática, desde la implementación de pautas y regulaciones hasta el desarrollo de tecnologías de remoción de basura espacial o space debris y métodos de limpieza.
A medida que avanzamos hacia un futuro cada vez más dependiente de la tecnología espacial, es imperativo abordar los desafíos planteados por los residuos espaciales y garantizar la sostenibilidad y seguridad a largo plazo de nuestras actividades en el espacio. La gestión efectiva de los residuos espaciales no solo es crucial para salvaguardar nuestras inversiones y avances científicos, sino también para preservar el espacio exterior como un recurso valioso y un legado para las generaciones futuras.
Carlos Albareda es abogado del Bufete Mas y Calvet, donde integra las áreas de Tecnología y de Derecho Espacial del Bufete Mas y Calvet
Colegiado en el Ilustre Colegio de Abogados de Madrid desde 2021, cuenta con formación en Criminología y Ciencias Forenses y en Administración y Finanzas.
Ha participado en proyectos de consultoría tecnológica, protección de datos y propiedad intelectual.
Ha colaborado como mentor en programas espaciales europeos con orientación legal a startups y empresas del sector tecnológico y espacial.
Desde 2023 ha sido reconocido en The Best Lawyers in Spain® 2022 «Ones to watch», en la categoría Technology.

2. La evolución histórica de la Basura Espacial
El ámbito espacial actual, se viene caracterizando por la participación de nuevos actores actividades cada una con sus peculiaridades. Tanto los operadores experimentados como los más modernos debieran asumir una responsabilidad subjetiva a la hora de operar y desarrollar sus actividades en órbita.
Las Agencias Espaciales de todo el mundo han incrementado sus esfuerzos y gran parte de sus recursos en el seguimiento y la mitigación de los desechos espaciales. En el caso concreto de la Agencia Espacial Europea o European Space Agency (ESA, por sus siglas en inglés) ha estado trabajando activamente en la vigilancia y el estudio de los desechos espaciales para prevenir colisiones y minimizar los riesgos asociados. Sus esfuerzos incluyen el monitoreo continuo de los objetos en órbita, la investigación de tecnologías para la mitigación de desechos espaciales y la colaboración internacional para establecer directrices y normas.
Según los recientes estudios emitidos por la propia ESA[1], en más de 60 años de actividades espaciales, ha habido más de 6050 lanzamientos que, han dado lugar a unos 56450 objetos rastreados en órbita, de los cuales unos 28160 permanecen en el espacio y son rastreados regularmente por la Red de Vigilancia Espacial de EE.UU. y mantenidos en su catálogo, que abarca objetos mayores de unos 5-10 cm en órbita terrestre baja (LEO) y de 30 cm a 1 m en altitudes geoestacionarias (GEO). En la actualidad, sólo una pequeña parte (unos 4.000) son satélites operativos intactos.

[2]Gráfica obtenida de la ESA con el número de objetos considerados basura espacial.
Como puede apreciarse en la gráfica, el incremento de la basura espacial en la última década no ha dejado de aumentar. Existe un repunte en el numero de objetos considerados basura espacial.
Resulta interesante analizar cuales son los objetos que actualmente siguen orbitando en el espacio pues, de este análisis, se podrá tener una idea más aproximada sobre quienes son los operadores espaciales que están generando estos desechos.
Según los estudios realizados por la ESA[3] “Alrededor del 24% de los objetos catalogados son satélites (menos de un tercio de los cuales están operativos), y alrededor del 11% son etapas superiores gastadas” refiriéndose a esta última a fases de cohetes lanzados. Por tanto, podemos afirmar con cierta seguridad que, gran parte de la responsabilidad de mitigar la basura espacial, corresponde a los operadores satelitales que no se ven obligados a mitigar los desechos generados una vez que el satélite ha quedado inoperativo.
Es relevante destacar que muchos países carecen de legislación que imponga a los operadores espaciales la búsqueda de alternativas para mitigar la basura espacial. En algunos casos, no se dan las condiciones propicias para aprobar una ley de esta naturaleza, ya que implicaría que las empresas espaciales asumieran una mayor responsabilidad que la que actualmente tienen en caso de causar daños a terceros.
Es comprensible que la industria espacial muestre cierta reticencia ante la asunción de responsabilidades que puedan dificultar o encarecer las misiones espaciales. Dado que la exploración y la utilización del espacio son actividades complejas y costosas, las empresas del sector pueden ser cautelosas al aceptar medidas que agreguen una carga adicional en términos de responsabilidad. Sin embargo, es fundamental encontrar un equilibrio entre el desarrollo de la industria espacial y la protección del entorno espacial, promoviendo la adopción de prácticas sostenibles y la implementación de mecanismos que mitiguen los riesgos de la basura espacial.
Como cabe esperar el volumen de basura espacial irá aumentando conforme vayan pasando los años y nuevos operadores espaciales se sumen al difícil reto de iniciar una misión espacial. La NASA[4] advierte de que la “(…) creciente población de desechos espaciales aumenta el peligro potencial para todos los vehículos espaciales, incluida la Estación Espacial Internacional y otras naves espaciales con humanos a bordo, como Crew Dragon de SpaceX”. Tal es la importancia de mantener conductas sostenibles en el espacio encaminadas a reducir los desechos espaciales que, varias Agencias han creado sus propias oficinas de programas de desechos espaciales (NASA Orbital Debris Program Office[5] o la ESA Space Debris Office[6] o programa JAXA (CRD2)[7] de entre otras) para buscar e implementar medidas en busca de reducir la basura espacial.
3. Normativa y estándares de buenas prácticas internacionales en relación con la basura espacial.
La responsabilidad frente a terceros en el espacio exterior cobra una mayor importancia a la hora de analizar la regulación internacional y los códigos de buenas prácticas vigentes que tratan aspectos relativos a la basura espacial.
Para analizar desde un punto de vista jurídico los aspectos de la basura espacial necesariamente debemos acudir, en un primer nivel, a realizar un análisis en el ámbito del Derecho Internacional, a pesar de existir normativa nacional aplicable a determinados estados y de recomendaciones de mitigación de la basura espacial publicadas por las diferentes Agencias Espaciales, como veremos a continuación.
a) La basura espacial en el ámbito del derecho internacional
Los principios fundamentales del derecho espacial se encuentran recogidos en los Tratados y Principios de las Naciones Unidas sobre el Espacio Ultraterrestre[8] o también denominado Corpus Iuris Spatialis. Estos principios fundamentales el derecho espacial internacional se dividen en cinco Tratados que establecen los principios que deben regir los operadores espaciales.
Se debe tener en cuenta que estos Tratados se firmaron en la década de los años sesenta lo que implica que gran parte de sus contenidos distan de las necesidades y problemas que actualmente tiene el sector espacial, como es en este caso, el de la basura espacial.
A medida que la industria espacial avanza a pasos agigantados, la legislación espacial lucha por mantenerse al día con los rápidos avances tecnológicos. Aunque se han establecido tratados y directrices internacionales, la regulación específica sobre la basura espacial y otros aspectos clave aún está rezagada. La complejidad de la basura espacial, su mitigación y la falta de consenso global dificultan la creación de una normativa legal sólida y vinculante.
En sentido cabe destacar el Convenio sobre la Responsabilidad Internacional por Daños causados por objetos espaciales, pues son estas normas internacionales, las que afectan de forma más directa en relación con la basura espacial y a su responsabilidad de los daños causados frente a terceros.
De cara a los operadores espaciales deben ser conscientes de que las acciones u omisiones que realicen o dejen de hacer tendrán una responsabilidad frente a terceros. Como es bien sabido en el sector espacial, el estado de lanzamiento del objeto espacial asumirá la responsabilidad de los daños o perjuicios causados. Para identificar quien es el Estado responsable de los daños debemos acudir al Instrumento de adhesión al Convenio sobre el registro de objetos lanzados al espacio ultraterrestre, adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 12 de noviembre de 1974[9].
En el citado convenio se establece que el Estado de lanzamiento será considerado aquel que: 1) que promueva o lance el lanzamiento de un objeto espacial; 2) el estado desde el cual se produzca el lanzamiento del objeto espacial. En cuanto al término “Objeto Espacial” se entienden que son aquellas partes o componente de un objeto espacial, así como el vehículo propulsor y sus partes.
Los operadores espaciales españoles están obligados a registrar el objeto espacial por medio de su inscripción en un registro cuando quieran lanzar un objeto espacial y ponerlo en órbita. En el caso del Registro de España, este comenzó a estar operativo el registro de objeto espaciales con publicación del Real Decreto 278/1995, de 24 de febrero, por el que se crea en España el Registro previsto en el Convenio de 12 de noviembre de 1974 de la Asamblea General de las Naciones Unidas[10].
Con la creación de este registro de objetos espaciales y con la asunción de responsabilidad por parte del Estado de lanzamiento del objeto espacial se concluye que existe un régimen de responsabilidad objetiva para la empresa espacial. Dicha responsabilidad existirá cuando: 1) los daños se produzcan en la superficie terrestre y, 2) cuando los daños son causados a una aeronave en vuelo. Bajo este régimen, no es necesario que el demandante demuestre que el daño causado por la conducta del demandado fue resultado de una acción u omisión dolosa o negligente por parte de este. El principio de responsabilidad absoluta se aplica con el propósito de brindar una mayor protección a las víctimas de los daños ocasionados por objetos espaciales, especialmente a los países en vía de desarrollo. Estos países suelen tener un papel pasivo en la mayoría de las actividades espaciales y, sin una protección legal adecuada, se encontrarían en una posición desfavorable para hacer frente a los daños y costes derivados de un accidente espacial[11].
Al igual que la normativa internacional regula las causas de responsabilidad en aquellas situaciones en las que se cause un daño en órbita, las Agencias Estatales en los últimos años han querido publicar recomendaciones y directrices para invitar a los operadores espaciales a mitigar la basura espacial. Estas recomendaciones se centran en la prevención de la generación de basura espacial, la reducción de los desechos en órbita y el retiro seguro de los objetos espaciales al final de su vida útil. Es importante destacar que estas recomendaciones no son legalmente vinculantes, pero buscan fomentar la conciencia y la responsabilidad en la comunidad espacial para evitar la generación y acumulación de basura espacial, protegiendo así el entorno espacial para las generaciones futuras.
La Oficina de Naciones Unidas para Asuntos del Espacio Exterior, comúnmente conocida como por sus siglas en inglés UNOOSA (United Nations Office For Outer Space Affairs), tambien ha analizado el aspecto de la basura espacial desde 1994 fecha en la que la subcomisión científica y técnica abordó las cuestiones relacionadas con la reducción de los desechos espaciales. Estas reuniones se han repetido a lo largo de los años como se evidencia en las Directrices para la reducción de los desechos espaciales publicadas en el año 2010 por la Comisión sobre la utilización del espacio ultraterrestre con fines pacíficos. Estas reuniones y directrices reflejan los esfuerzos continuos de la comunidad internacional para abordar el problema de la basura espacial[12].
Las directrices que marca la Oficina de Naciones Unidas para Asuntos del Espacio Exterior se desarrollan en siete apartados diferenciados:
- Limitar los residuos liberados durante las operaciones normales.
Se propone a los operadores espaciales a que los sistemas que desarrollen debieran estar diseñados para no liberar residuos durante su funcionamiento normal. En caso de no ser factible, el efecto de liberación de desechos espaciales debiera reducirse al mínimo.
- Minimizar la posibilidad de rupturas durante las fases operativas.
Las naves espaciales y las etapas orbitales de los vehículos de lanzamiento deben diseñarse de forma que se eviten los modos de fallo que puedan provocar roturas accidentales. En los casos en que se detecte se detecten fallos de este tipo, deberán planificarse y ejecutarse medidas de eliminación y pasivación para evitar roturas.
- Limitar la probabilidad de colisión accidental en órbita.
Al desarrollar el diseño y el perfil de misión de las naves espaciales y las etapas del vehículo de lanzamiento, el operador espacial debiera de analizar la probabilidad de colisión accidental con objetos conocidos durante la fase de lanzamiento del sistema y la vida orbital del sistema.
Si los datos orbitales disponibles indican una posible colisión, deberá considerarse la posibilidad de ajustar el tiempo de lanzamiento o de realizar una maniobra para evitar la colisión en órbita.
- Evitar la destrucción intencionada y otras actividades perjudiciales.
El operador espacial tiene que ser consciente de que un mayor riesgo de colisión podría suponer una amenaza para las operaciones espaciales la destrucción intencionada de cualquier nave espacial en órbita y de las etapas orbitales de los vehículos de lanzamiento u otras actividades perjudiciales que generen desechos de larga duración deberían evitarse.
Cuando sea necesario realizar destrucciones intencionadas, éstas deberán llevarse a cabo a altitudes lo suficientemente bajas como para limitar el impacto orbital de los fragmentos resultantes.
- Minimizar el potencial de ruptura tras la misión como consecuencia de la energía almacenada.
A fin de limitar el riesgo para otras naves espaciales y etapas orbitales del vehículo de lanzamiento de ruptura accidental, todas las fuentes de energía almacenada a bordo deben ser agotadas o cuando ya no sean necesarias para las operaciones de la misión.
- Limitar la presencia a largo plazo de naves espaciales y etapas orbitales de vehículos de lanzamiento en la órbita terrestre baja (LEO) una vez finalizada su misión.
Las naves espaciales y las etapas orbitales de los vehículos de lanzamiento que se encuentran en órbitas bajas (LEO) deben ser retiradas de la órbita de forma controlada. Si esto no fuera posible, deberán eliminarse en órbitas que eviten su presencia a largo plazo en la región LEO.
- Limitar la interferencia a largo plazo de las naves espaciales y las etapas orbitales de los vehículos de lanzamiento con la región de la órbita terrestre geosíncrona (GEO) una vez finalizada su misión.
Se prevén las mismas recomendaciones que para los objetos espaciales que estén situados en órbitas LEO.
b) La basura espacial en las Agencias Espaciales
En el caso concreto de la NASA y en concreto a través de NASA Orbital Debris Program Office se han redactado informes, el último de ellos de fecha 27 de enero de 2021[13]. En este caso concreto este informe tiene como principal objetivo evaluar los esfuerzos de la NASA para mitigar los riesgos planteados por los desechos orbitales, así como los esfuerzos de coordinación y comunicación de la Agencia con organizaciones internacionales y comerciales. Además, se acentúa la importancia de mantener una coordinación y comunicación estrecha entre las Agencias Espaciales así para abordar conjuntamente este problema.
Al carecer de una regulación legal específica para regular los desechos espaciales, Agencias como la NASA propone recomendaciones a los operadores espaciales con la intención de reducir la basura espacial. Lo cierto es que para gran parte de las Agencias Espaciales desarrollar tecnología para reducir la basura espacial sería mucho más costoso que invitar a los operadores espaciales a seguir las recomendaciones para que ellos mismo desarrollen o aseguren el retorno o la destrucción de los objetos en orbita que ya no se encuentran en su vida útil.
Esto último guarda una especial importancia pues, según auguran los resultados de los estudios realizados por la NASA, para estabilizar el entorno de la basura espacial se requeriría una tasa global de eliminación de residuos de al menos el 90 % de los componentes puestos en órbita.

Son múltiples las directrices que marcan las Agencias Espaciales para que los operadores marcados por las diferentes agencias sobre la reducción de la basura espacial. Incluso el Gobierno de los Estados Unidos en noviembre de 2019[14] publicó las prácticas para mitigar los desechos espaciales en función de cada una de las etapas de la misión espacial. Las mejores prácticas propuestas por el Gobierno de Estados Unidos para mitigar la basura espacial son las siguientes: 1) Control de la basura espacial originada durante las operaciones espaciales normales; 2) Minimizar la basura espacial generado por explosiones accidentales; se debiera limitar la probabilidad de que el objeto espacial explote de manera accidental durante el inicio y tras el periodo de vida útil. 3) Diseñar y estudiar vuelos operativos seguros, es decir, los operadores debieran de evaluar y limitar la probabilidad de que los objetos espaciales operativos se conviertan en una fuente de basura espacial debido a una colisión con otros objetos espaciales u objetos rocosos en órbita. 4) Eliminación de los objetos espaciales después de la misión. Se recomienda a los operadores espaciales que planifiquen la eliminación de la estructura del objeto espacial lanzado al final de su vida útil para minimizar la basura espacial.
Desde la perspectiva europea la ESA también ha venido adoptando recomendaciones y directrices para los operadores espaciales europeos. La ESA publicó el Position Paper on Space Debris Mitigation[15]en donde se hace un análisis de la situación actual y engloba en un mismo documento las directrices que se elaboraron en su momento y señala que la reducción de la basura espacial puede hacerse desde varios niveles: internacional, nacional y contractual.
La ESA en sus directrices para reducir la basura espacial hace un esfuerzo por diferenciar las recomendaciones que debieran de adoptar los operadores espaciales que fabrican satélites y naves espaciales y otras recomendaciones para los lanzadores, pues no hay que olvidar que gran parte de la basura espacial corresponde a etapas finales de lanzadores.
4. Conclusiones
Los operadores espaciales en general son cada vez más conscientes de la importancia de ser sostenibles a la hora de realizar misiones espaciales. La basura espacial, a pesar de seguir planteando desafíos significativos, también ha generado un impulso positivo hacia la conciencia y la acción en la comunidad espacial global. A medida que la cantidad de objetos en órbita continúa aumentando, los esfuerzos de mitigación y la adopción de mejores prácticas se han convertido en prioridades clave. Los avances tecnológicos y las iniciativas internacionales están impulsando soluciones innovadoras para abordar la problemática de la basura espacial.
La cooperación entre Agencias Espaciales, gobiernos y entidades comerciales está promoviendo la adopción de políticas y estándares más estrictos para minimizar la generación de nuevos escombros y mejorar las prácticas de eliminación segura de objetos espaciales. Además, se están desarrollando tecnologías avanzadas, como sistemas de captura y limpieza de basura espacial, que ofrecen esperanza para reducir activamente la acumulación de escombros en el espacio.
La creciente conciencia sobre los peligros de la basura espacial ha llevado a un enfoque más sostenible en la planificación de misiones espaciales y en la gestión de objetos en órbita. La consideración de la eliminación adecuada de los objetos espaciales al final de su vida útil se ha vuelto fundamental en la industria espacial.
Una evolución normativa que obligue a todos los operadores a cumplir una serie de medidas que mejoren la sostenibilidad de las misiones espaciales mejoraría la seguridad de estas operaciones. Los operadores estarían obligados a diseñar sus misiones de manera que se incluya un plan para retirar los objetos de la órbita una vez que hayan cumplido su propósito. Esto podría implicar maniobras de reentrada controlada para permitir que los objetos se desintegren en la atmósfera terrestre o la transferencia a órbitas más altas donde no representen un riesgo.
Desde un punto de vista personal, las meras recomendaciones a nivel internacional y en las diversas agencias espaciales no son suficientes para abordar de manera efectiva el problema de la basura espacial. Se requieren mecanismos jurídicos y tecnológicos para hacer frente a este desafío y transformar el espacio exterior en un lugar donde la cooperación y la responsabilidad de cada uno de los operadores permitan el uso pacífico de los diversos recursos que nos brinda el espacio.
Es fundamental establecer regulaciones y leyes claras que promuevan la eliminación segura de desechos espaciales y la prevención de su acumulación futura. Además, se deben desarrollar y emplear tecnologías avanzadas para rastrear, monitorear y eliminar la basura espacial existente. Solo a través de una combinación de esfuerzos legales y tecnológicos podremos garantizar un entorno espacial sostenible y preservar los beneficios y oportunidades que el espacio exterior tiene para ofrecer.
Normativa
- Thales https://www.thalesaleniaspace.com/en/sustainability-space?utm_campaign=Thales%20Alenia%20Space_Sustainability&utm_source=Google&utm_medium=cpc&utm_cid=17853822649&gad=1&gclid=Cj0KCQjwnMWkBhDLARIsAHBOftrGy51IGVBqNNVVe84teZSoktjStY8NsvDsoF5kgjSQxoCcvMpzXccaAu1kEALw_wcB
- Francia: https://www.unoosa.org/documents/pdf/spacelaw/sd/France.pdf
- Noticia: https://spacenews.com/40171french-debris-mitigation-law-could-pose-issue-for-arianespace/#:~:text=PARIS%20%E2%80%94%20A%20new%20French%20space,services%20provider%20Arianespace%20of%20France.
Recomendaciones Agencias
- NASA
- Informe para mitigar el space debris https://oig.nasa.gov/docs/IG-21-011.pdf (Pág 7)
- Recomendaciones para mitigar: https://orbitaldebris.jsc.nasa.gov/library/usg_orbital_debris_mitigation_standard_practices_november_2019.pdf
- ESA
- Lanzamiento de un objeto espacial: requisitos legales generales
- Algunas consideraciones legales sobre la exploración de Marte
- ¿Datos geoespaciales en la vida cotidiana? 20 ejemplos de uso habitual
- Datos geoespaciales de Copernicus y seguimiento del volcán de La Palma
- Cumplimiento legal en la industria espacial: ocho áreas estratégicas
- El nuevo reglamento europeo de drones en 15 preguntas
[1] European Space Agency (ESA). About Space Debris https://www.esa.int/Space_Safety/Space_Debris/About_space_debris
[2] European Space Agency (ESA). About Space Debris. Number of space debris objects 24 de abril de 2022. https://www.esa.int/Space_Safety/Space_Debris/ESA_s_Space_Environment_Report_2022
[3] European Space Agency (ESA). About Space Debris https://www.esa.int/Space_Safety/Space_Debris/About_space_debris
[4] NASA. Space Debris and Human Spacecraft (26 de mayo de 2021). https://www.nasa.gov/mission_pages/station/news/orbital_debris.html
[5] NASA Orbital Debris Program Office. https://www.orbitaldebris.jsc.nasa.gov/
[6] ESA. Space Debris Office https://www.esa.int/Enabling_Support/Operations/Ground_Systems_Engineering/ESA_Space_Debris_Office
[7] JAXA Comercial Removal of Debris Demostration (CRD2)https://www.kenkai.jaxa.jp/eng/research/crd2/crd2.html
[8] TRATADOS Y PRINCIPIOS DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE EL ESPACIO
ULTRATERRESTRE. Texto de los tratados y principios que deben regir las actividades de los Estados en
la exploración y utilización del espacio ultraterrestre, aprobados por la Asamblea General de las Naciones Unidas. (ST/SPACE/11) (2002). Publicación de las Naciones Unidas. https://www.unoosa.org/pdf/publications/STSPACE11S.pdf
[9] Convenio sobre el registro de objetos lanzados al espacio ultraterrestre, adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 12 de noviembre de 1974. (Boletín Oficial del Estado – BOE) https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-1979-2626
[10] Real Decreto 278/1995, de 24 de febrero, por el que se crea en España el Registro previsto en el Convenio de 12 de noviembre de 1974 de la Asamblea General de las Naciones Unidas. (Boletín Oficial del Estado – BOE). https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1995-6058
[11] Responsabilidad Internacional por daños causados por Objetos Espaciales. Valentina Morales Gutiérrez y Ana María Manrique Villamizar. https://derecho.usc.edu.co/files/Derecho_espacial_ultraterrestre/Tesis/t_responsabilidad_morales_manrique.pdf
[12] Space Debris Mitigation Guidelines of the Committee on the Peaceful Uses of Outer Space. UNOOSA, Viena 2010. https://www.unoosa.org/pdf/publications/st_space_49E.pdf
[13] Nasa’s Efforts To Mitigate The Risks Posed By Orbital Debris. Junuary 27, 2021. https://oig.nasa.gov/docs/IG-21-011.pdf
[14] U.S. Government Orbital Debris Mitigation Standard Practices, November 2019 Update. https://orbitaldebris.jsc.nasa.gov/library/usg_orbital_debris_mitigation_standard_practices_november_2019.pdf
[15] Position Paper on Space Debris Mitigation. ESA. 15 octubre de 2005. https://www.esa.int/esapub/sp/sp1301/sp1301.pdf

